
El sabado 1 de marzo nos levantamos tempranito y desayunamos en calma mientras en el otro cuarto dormian a pierna suelta. Cuando ya estabamos listos tocamos la puerta para darle un gran abrazo de despedida y agradecimiento a Felix, a quien no volveriamos a ver ya que se iba a Colonia por 2 semanas y nosotros volviamos dentro de 3 dias a Berlin solo por una noche en el depto. donde solo quedaria July. Luego nos marchamos en el S-Bahn hacia el aeropuerto de Berlin Schönefeld, desde donde salia nuestro vuelo con Easyjet con destino

a Dinamarca. Llevamos solo un

a mochilita cada uno, para agilizar el check-in, total volviamos en tres dias. Un vuelo muy tranquilo y un aterrizaje en medio de una copiosa lluvia en el aeropuerto de Kastrup, Copenhague. Salimos y fuimos castigados con dureza por el mal tiempo. Ubicamos la parada del autobus 250S que lo lleva a uno al centro de la capital danesa por la nada despreciable suma de 30 coronas danesas (€1=7,2 DKR) Nosotros pagamos solo 20 coronas, ya que en lugar de bajarnos en el centro descendimos antes, en un paramo total, llamado Bella Center, ya que ahi cerca hay un "centro comercial" bastante chico. Alli quedaba el unico hostel con disponibilidad para ese fin de semana, el Dan Hostel Amager, de la cadena Hostelling International. Aclaracion: durante el invierno europeo hay muchisimas cosas que cierran en la zona de Escandinavia (Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia e Islas Feroe) como por ejemplo atracciones, hostels, restaurants, etc. Nuestro hostel quedaba a 6 kms. del centro de la ciudad, totalmente desprotegido del terrible viento que azotaba esa tarde. Entramos y nos dimos a conocer en recepcion y ahi nos bofetearon con un precio terrible: 25 euros por cabeza entre la habitacion (separada por sexo) mas el plus porque no teniamos tarjeta de Hostelling, mas otro plus por la ropa de cama. Si uno queria desayuno, otro plus. Pero por suerte usar la cocina era gratis. Se iba haciendo r

ealidad e

l mito de que Dinamarca, y Copenhague especialmente, esta entre los lugares mas caros del globo. Ya era casi de noche y por supuesto ese dia no ibamos a hacer nada, pero nuestros estomagos crujian rabiosamente. Caminamos 1 km. hacia donde supuestamente habia un supermercado ahi en medio de la nada misma donde nos encontrabamos, pero habia cerrado a las 16 hs. No habia nada de nada abierto, el shopping Bella Center todo vacio, hasta estaban baldeando ya en el Burger King, todo esto a las 17:30. Increible. Volvimos con la cabeza gacha hasta el hostel resignados a no comer nada hasta el dia siguiente, pero por suerte habia una suerte de proveeduria en recepcion. Compramos un paquete de fideos, algo de manteca y un sobrecito de sal (si, nos cobraron el sobrecito de sal, al cambio eran algo asi como €0,20) Una tristeza nuestra comida en medio de familias con niños comiendo de todo. En una de esas una familia se va y tira media pizza de salame dentro de la caja de carton al tacho. Rojo de verguenza voy y la saco, deliciosa. Esa noche dormimos horrorosamente, en cuartos separados. A las 2 am cae un contingente de 5 chinos y 5 chinas, con jet lag y el horario cambiado, por supuesto lejos de irse a dormir empezaron a acomodar la ropa, charlar, abrir valijas, etc. Nos dormimos recien 4 am.

Al dia siguiente era domingo y no teniamos que desayunar. Por suerte habia salido el sol radiante. 9 am arrancamos la caminata de 6 kms. hacia Copenhague. Para guiarnos seguimos el camino del metro, que en las afueras va por arriba sobre una estructura de hormigon. Imposible tomar el metro, 20 coronas por cabeza. Al entrar a la ciudad lo primero que hicimos fue ir a un supermercado don

de nos compramos un Coca Zero, pan lactal, queso en fetas, hu

evos para desayunar al otro dia y unas galletitas tipo esas Maná rellenas. Una locura el costo de vida danesa, jamas gastamos tanto en un supermercado como alli. Proseguimos la marcha y nos metimos en la estacion central de trenes a hacernos los sanguchitos. Alli aprovechamos para comprobar que a pesar de ser uno de los paises con mejor nivel de vida en el mundo, habia mendigos, que buscaban monedas en los telefonos publicos. Eso si la estacion impecable totalmente. Salimos y comprobamos que el parque de diversiones Tivoli, icono turistico de Copenhague si los hay, estaba cerrado hasta el 17 de abril por ser temporada de invierno. Asi que nos quedamos sin jueguitos. Seguimos la caminata hasta llegar a Rådhuspladsen, la plaza donde se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad. Alli arranca la peatonal Stroget, llena de negocios, lugares para comer, museos (por ejemplo el Museo de los records Guiness) Habia tambien en la calle unos individuos que hacian un jueguito muy conocido de adivinar bajo que cajita estaba la

bola, ellos la iban moviendo y la

gente podia apostar y si adivinaban, ganaban el doble de lo apostado. Ilegal mal. Al final de la peatonal llegamos a una pista artificial de hielo, rodeada de embajadas y de la opera de la ciudad. Alli mismo arranca el corredor de Nyhavn, costanera que desemboca en la bahia de Copenhague, ya en el mismo Mar Baltico. Son casitas con colores llamativos y barcos preciosos. Luego bordeamos la bahia hasta llegar al simbolo mas conocido de la ciudad, la sirenita, llamada Den lille Havfrue. Es la vedette del lugar, todo lleno de gente esperando turno para sacarse una con ella. Desandamos el camino pero nos desviamos en una parte a la izquierda y salimos justo al palacio real danes, con los guardias incluidos. La residencia de la reina se llama Palacio de Amalienborg. El siguiente destino era el parque y castillo de Rosenborg. Estructura muy linda a la vista en el centro de un parque de pastos muy verdes, donde acude la gente en verano a almorzar durante el horario de oficina, descalzos. Volvimos por la peatonal Stroget, deteniendonos para comprar un mini panchito en un negocio de 7 Eleven, una cadena yanqui drugstore. Luego los 6 kms. de vuelta al hostel, ducha y nuevamente cena de fideos esta vez con huevo.

Lunes 3 de marzo, ultimo dia en Dinamarca. Nos levantamos y desayunamos tostadas con queso y huevos pasados por agua. Luego el check out y devolucion de la ropa de cama. Yo estaba muy ansioso porque habia jugado Boca contra Gimnasia La Plata y desconocia el resultado final. La compu del hostel no andaba, asi que caminamos rapidamente hasta el centro de la ciudad ya con las mochilitas a cuestas y me meti en el primer cyber disponible. 14 coronas mediante (por 20' de conexion, un robo a mano alzada) pude enterarme de la victoria xeneize con gol record de Martin Palermo. Ya mas tranquilo nos fuimos para la zona este de Copenhague, conoc

ida como la ciudad-puerto de Christianshavn. Mucha costanera llena de barcos y la atraccion estrella: la ciudad/comunidad lib

re de Christiania. Supuestamente es un ghetto liberal dentro de la misma ciudad, pero actualmente esta bastante controlado por el gobierno. Un simple cartelito actua como "frontera". Adentro no dejan tomar fotografias. Por supuesto se puede comprar todo tipo de sustancias y esta lleno de borrachos y cosas asi... perros sueltos, barriles incendiandose, basura, etc. Dimos un par de vueltas y al salir, el cartel dice "You're now entering the UE" (usted esta ahora ingresando en la Union Europea, ya que los christianios no se sienten parte de la misma) Dimos un par de vueltas mas hasta llegar nuevamente al lugar mas lindo de la ciudad, la costanera de Nyhavn. Alli ocurrio la nota de color y Gaby se encontro un billete de 50 coronas en un muelle, gigante hallazgo. Luego algo mas de la peatonal y el acostumbrado panchito doble en el 7 Eleven por 10 coronas cada uno. Despues de eso, se largo una lluvia torrencial por lo que aprovechamos para aguantar los trapos en un kiosquito mientras Gaby se tomaba un cafe. Luego de una breve charla con el dueño, salimos. Seguia la lluvia a pleno, la cual nos obligo a tomarnos ya el metro hacia el aeropuerto, combinando con un tren regional, todo por 20 coronas. En el aeropuerto de Kastrup esperamos 3 horitas hasta embarcar, matizando la espera comiendo un Toblerone enorme y leyendo guias de Lonely Planet en ingles. Llegamos 22:30 a Berlin Schonefeld y, luego del S-Bahn, a las 12 de la noche al depto. ahora al mando de July, quien nos recibio con salchichas alemanas y pure de papas artesanal. Un manjar. Nos quedamos charlando y usando un rato Internet para luego dormir la ultima noche berlinesa. El siguiente destino era Atenas.

1 comentarios:
listo
y basta
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