Amanecimos el dia 7 de marzo luego de un terrible concierto de ronquidos protagonizados estelarmente por nuestro compañero de cuarto, un empleado del hostel turco. Varias veces fue despertado a cachetazo limpio por otro empleado (resulta que los tipos duermen en las habitaciones con los fellow guests) La primera accion fue ir directo a la computadora del hostel a comprobar como Boca le habia ganado al Atlas de Guadalajara por 3-0 por la Copa Libertadores. Luego, a desayunar: tostaditas, huevo
duro, queso, algo de mermelada y te con leche, servido por nuest
ro compañero de habitacion. Salimos a la calle a eso de las 9 am. y caminamos las 3-4 cuadritas que nos separaban de la entrada de la mezquita/iglesia/museo de Santa Sofia. La entrada nos costo unas 10 liras turcas por barba. Por dentro impresionante la cosa esa: frescos de imagenes cristianas, medallones gigantes con inscripciones en la ex escritura turca (parecida a la actual arabe, hoy dia el turco se escribe en caracteres "normales") Estuvimos un buen rato. Al salir nos dirigimos al Palacio Topkapi, ex centro del Imperio Otomano. No visitamos su famoso haren, de hecho ni siquiera entramos al Palacio per se, simplemente paseamos por sus jardines. La entrada era bastante cara. Desde alli se tienen buenas vistas de Santa Sofia y de la Mezquita Azul. Luego remontamos la ciudad siguiendo la linea del unico tranvia electrico, por cierto muy moderno, en direccion oeste, para luego girar al norte, siempre en busqueda de la mezquita de Süleymaniye, la segunda mas grande de la ciudad y tambien de la epoca otomana. Costaro
n bastante las subidas. Era viernes, dia sagrado para los musul
manes, asi que muchos se juntaban para rezar en la calle, descalzos, sobre verdes alfombras y por supuesto orientados hacia La Meca. Cuando por fin llegamos, era la hora del rezo, asi que tuvimos que esperar a que terminen la ceremonia, ya que los turistas no podiamos entrar durante la misma. Al finalizar, llego nuestro turno de entrar, por supuesto sin calzado. Por dentro era bastante chica, nada que ver con la Azul. Pero tenia unos jardines muy buenos. Retomamos el camino al centro y de pasada nos clavamos un terrible Kebap, esta vez de pollo y que venia con un yogurt natural, para tirarle adentro del sandwich, exquisito. A la tarde nos toco recorrer una vez mas el Grand Bazaar esta vez el sector externo que hacia recordar muchisimo por su parecido al zoco mas famoso de El Cairo. Al caer el sol nos fuimos para la plaza de las 2 mezquitas para oir el acostumbrado duelo de muecines desafiandose con sus canticos para atraer a los musulmanes a efectuar el anteultimo rezo del dia. Cenamos un kebap en una calle cercana al Cuerno de Oro, 1,25 liras turcas cada uno. Despues de eso nos fuimos al Starbucks de la calle del tranvia, Gaby se clavo un capuccino y yo 2 brownies... que nivel.
duro, queso, algo de mermelada y te con leche, servido por nuest
ro compañero de habitacion. Salimos a la calle a eso de las 9 am. y caminamos las 3-4 cuadritas que nos separaban de la entrada de la mezquita/iglesia/museo de Santa Sofia. La entrada nos costo unas 10 liras turcas por barba. Por dentro impresionante la cosa esa: frescos de imagenes cristianas, medallones gigantes con inscripciones en la ex escritura turca (parecida a la actual arabe, hoy dia el turco se escribe en caracteres "normales") Estuvimos un buen rato. Al salir nos dirigimos al Palacio Topkapi, ex centro del Imperio Otomano. No visitamos su famoso haren, de hecho ni siquiera entramos al Palacio per se, simplemente paseamos por sus jardines. La entrada era bastante cara. Desde alli se tienen buenas vistas de Santa Sofia y de la Mezquita Azul. Luego remontamos la ciudad siguiendo la linea del unico tranvia electrico, por cierto muy moderno, en direccion oeste, para luego girar al norte, siempre en busqueda de la mezquita de Süleymaniye, la segunda mas grande de la ciudad y tambien de la epoca otomana. Costaro
n bastante las subidas. Era viernes, dia sagrado para los musul
manes, asi que muchos se juntaban para rezar en la calle, descalzos, sobre verdes alfombras y por supuesto orientados hacia La Meca. Cuando por fin llegamos, era la hora del rezo, asi que tuvimos que esperar a que terminen la ceremonia, ya que los turistas no podiamos entrar durante la misma. Al finalizar, llego nuestro turno de entrar, por supuesto sin calzado. Por dentro era bastante chica, nada que ver con la Azul. Pero tenia unos jardines muy buenos. Retomamos el camino al centro y de pasada nos clavamos un terrible Kebap, esta vez de pollo y que venia con un yogurt natural, para tirarle adentro del sandwich, exquisito. A la tarde nos toco recorrer una vez mas el Grand Bazaar esta vez el sector externo que hacia recordar muchisimo por su parecido al zoco mas famoso de El Cairo. Al caer el sol nos fuimos para la plaza de las 2 mezquitas para oir el acostumbrado duelo de muecines desafiandose con sus canticos para atraer a los musulmanes a efectuar el anteultimo rezo del dia. Cenamos un kebap en una calle cercana al Cuerno de Oro, 1,25 liras turcas cada uno. Despues de eso nos fuimos al Starbucks de la calle del tranvia, Gaby se clavo un capuccino y yo 2 brownies... que nivel.
El 8 de marzo era nuestro ultimo dia en Estambul. Amanecimos a eso de las 8 y desayunamos en el hostel. Ese dia queriamos cruzar al lado asiatico de Estambul, por lo que debiamos sortear el significativo obstaculo que representa el Estrecho del Bosforo, divisor de la ciudad y a su vez de los continentes de Europa y Asia. Hay 2 formas de cruzarlo: en ferry o en auto a traves del puente de Estambul. Nosotros queriamos cruzar el puente de mas de 1 km a pie, por lo que te
niamos
que llegar a su base, en la zona norte de la zona de Galata, al otro lado del Cuerno de Oro. Arrancamos la caminata primero hacia el puente de Galata, cruzandolo y bordeando el Bósforo aprox. 5-7 kms. En el camino pasamos por varios lugares de interes turistico: el palacio Dolmabahçe, la cancha del Besiktas (uno de los 3 equipos de futbol mas importantes de la ciudad, junto al Galatasaray y el Fehrenbaçe), una terminal de ferrys y varias plazas y parques publicos realmente hermosos. Finalmente llegamos a la base del puente para anoticiarnos de que esta prohibido el cruce peatonal, para evitar suicidios, segun el cartel. Asi que tuvimos que volvernos hasta la terminal de ferry para tomarnos uno, que nos costo 1,60 liras turcas por persona. Cruzar el Bosforo en ferry estuvo entre las cosas mas lindas de Estambul. El agua es de un color turquesa brillante, el dia era soleado, caluroso, ni una nube... todo perfecto, el viento, todo. Aproximadamente 20' despues estabamos ya del lado asiatico de la ciudad. Aprovechamos para comernos ahi mismo un kebap de cordero. Dimos un
par de vueltas pero sin alejarnos mucho de la zona costera y finalm
ente volvimos en un ferry hasta el centro de Estambul, que demoro 15 minutos. Iba repleto, hasta la manija, de hecho, viajamos parados y contra una baranda. Para tomar los ferrys hay que sacar una monedita tipo cospel y pasar por unos molinetes que hacen un sonido parecido al de los fichines de la costa argentina. Ya estaba cayendo el sol por detras de la torre de Galata. Nos fuimos a hacer algunas compras para la noche en el tren en un Dia %... si, en Estambul. Agua, bananas, yogurt... no mucho mas. Volvimos a buscar las mochilas al hostel y nos dejaron quedarnos un rato en Internet y usar la ducha. Aprovechamos porque no nos ibamos a bañar por un par de dias. Luego nos fuimos a la estacion de Istanbul Sirkeci. A las 8:30 pm. salia nuestro tren Dostluk Express con destino a Thessaloniki, Grecia. Nos recibio el mismo guarda y el mismo encargado del tren, eran los mismos que iban y venian cada 3 dias. Luego de armarnos las cuchetas y dejar el agua en la heladerita nos fuimos a dormir rapidito.
A las 3 am. del dia 9 de marzo de 2008 nos desperaron los oficiales de inmigraciones turcos y griegos tocando insistentemente la puerta del compartimiento del tren. Estabamos cruzando la frontera turca y adentrandonos en la ciudad griega de Phytio. Aplicaron los correspondientes sellos y a seguir durmiendo. Amanecimos a eso de las 9 am, creyendo que estabamos a punto de llegar a Tesalonica, pero resulto que llegaron las 10, las 10:30... y nada. Fui a preguntarle al tipo y parecia que el señor se habia olvidado el ingles con el que nos recibio, porque me contestaba todo en turco/
griego. Segun lo que entendi, llevaba
mos 8 horas de demora porque el tren se habia detenido en la frontera, ya que habian encontrado drogas (?) No tengo recuerdo de que el tren haya estado parado durante 8 horas... muy raro. La cuestion es que el tren siguio andando y andando durante horas y horas y se veia todo el tiempo un relieve montañoso... no tenia idea de por donde ibamos ni cuanto faltaba y nadie nos sabia explicar a que hora llegariamos. La unica certeza era que el tren era el correcto y que estabamos en Grecia porque los carteles de las estaciones en las que se iba deteniendo eran en griego. La unica referencia eran los cartelitos de cuenta regresiva de kms. que, calculaba yo, terminaban en Tesalonica. Finalmente fue asi, terminamos llegando a las 4 de la tarde, cuando deberiamos haber llegado a las 9 am. Increible, lo gracioso es que el resto de los pasajeros ni se inmuto, ni una queja, nada... A nosotros nos esperaban para el mediodia en Atenas y todavia nos quedaban 6 hs. y media de tren. Es mas no sabiamos ni los horarios de los trenes. Por suerte apenas bajamos fui a la oficina de venta de tickets y pedi dos para el proximo tren que saliera para Atenas. Resulto que salia uno en med
ia h
ora asi que lo compre de inmediato. Llegariamos a las estacion Larissis de Atenas a las 23.30 hs. Como estabamos famelicos pero tampoco habia mucha oferta gastronomica, nos aprovechamos de los bajos precios de la Grecia continental (comparados con Europa Occidental) y nos compramos unos panecillos en forma de aro con semillas de sesamo y 2 paquetes enormes de galletitas, junto a un botellon de agua, por supuesto. Subimos al Intercity con destino a Atenas, que partio con 10 minutitos de demora. Durante el viaje se hizo de noche totalmente, mientras parabamos en todos lados, incluso llegamos a ver villas miserias por la ventanilla, en las afueras de la ciudad de Larissa. Llegamos a las 11 y media a Atenas, ya hartos de andar en tren, muy fastidiosos. Combinamos con el metro ateniense hasta salir enfrente al Parlamento y Plaza Syntagma. Nos quedaba aun 1 hora y pico de viaje en tram hasta las afueras, en Voula, donde vive nuestro anfitrion Ionnis Grammos. Nos resignamos a seguir sobre ruedas y subimos al tram. A la 1:15 am estabamos entrando a la casa de Ioannis muertos de cansancio y sin saber aun como habia salido Boca-Independiente... (fue 1-1)


1 comentarios:
Que estubieron haciendo por el mundo ustedes dos? he?????
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