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Frankfurt y Colonia

Amanecimos al alba el dia sabado 16 de febrero. Desayunamos rapidamente unos yogurcitos y nos despedimos emotivamente de Flor, luego de casi una semana de cordial convivencia. Caminamos envueltos en una espesa niebla hasta la estacion de Vaihingen (Enz) y sacamos un Schönes Wochenende Ticket (viajes ilimitados por toda Alemania en trenes lentos, de 1 a 5 personas, €35) Nuestro primer destino del dia era la ciudad de Frankfurt, en el centro de Alemania, a orillas del rio Meno o Main. Para llegar hasta alli debimos hacer combinaciones en las ciudades de Heidelberg y Mannheim. Finalmente arribamos a eso de las 11.30 am a Francfort. Si bien Bruselas en Belgica es la capital politica de la Union Europa, Frankfurt es su ciudad financiera mas importante y a la vez por supuesto tambien de Alemania. El aeropuerto de Frankfurt es tambien el mas importante de todo el pais. Llegamos a la estacion central y teniamos aproximadamente una hora y media para recorrer una ciudad bastante grande, plagada de rascacielos por todas partes. Con mucho dolor nos dimos cuenta que no nos daba el tiempo para caminar hasta el Römer Platz, el simbolo de la ciudad de Frankfurt con sus casitas tipicas, ya que la Hauptbahnhof queda bastanta alejada de alli. Solo pudimos dar un par de vueltas por la zona financiera, ver la sede del Banco Central Europeo, cruzar el rio Main por uno de sus puentes y pasear por el Parque de Goethe. Sacamos varias fotos de los grandes edificios que hacen que a la ciudad la llamen tambien Mainhattan. De camino de vuelta a la estacion pasamos por unos deptos. con unas fachadas barbaras. Quedo un poquito la espina de no disponer un par de horas mas alli.
Seguimos viaje con mas combinaciones, esta vez ya bordeando el curso del rio Rin, parando en Koblenz para combinar tren y llegar finalmente a Colonia (Köln) aproximadamente a las 15 hs. Es la cuarta ciudad mas grande de Alemania despues de Berlin, München y Hamburgo. Al salir de la estacion central Köln Hauptbahnhof lo primero que se ve es la impresionante catedral gotica de Colonia, gigantesco mamotreto que se empezo a construir en el siglo XIII. Dicen que cuida los restos de los 3 reyes magos... hmm. Entramos enseguida luego de intentar sacar fotos por todos lados. Como cualquier catedral tiene su nave central y naves laterales, pasillo central y pasillitos laterales, altar y contraaltar. Pagamos los €2 por persona que vale el acceso hasta arriba, luego de mas de 500 escalones llegamos transpirando a chorros a pesar de los 8º C de temperatura. Desde alli arriba se visita la gigante capana de la catedral y se tiene una vista maravillosa 360º de toda la ciudad de Colonia. En mi opinion, en tercer lugar en el podio de ciudades que conozco de Alemania detras de Heidelberg y Berlin... lo vale solo por la catedral. Bajamos y anduvimos un rato paseando por el centro historico, reconstruido casi en su totalidad luego de haber sido destrozado en la II Guerra Mundial. No dio para mucho mas la recorrida y nuevamente nos encontramos sentados en un Regional Express, esta vez con destino final a Braunschweig, para visitar nuevamente a Lilli por una noche. Hicimos una escala para cambiar de tren en Bielefeld y llegamos sin problemas a la hora pactada, 11.48 pm. Lilli estaba esperandonos en el hall, muerta de hambre. Se compro una hamburguesa en el mismo Burger King de la estacion y nos fuimos en su auto para el depto. Esa noche nos quedamos un buen rato charlando y contandole cosas del viaje mientras nos iba agarrando el sueño.
Al otro dia era domingo y nos tocaba viajar a Berlin a la tarde. Esa misma mañana Felix se mudaba del departamento de su papa a uno que iba a alquilar con July en el barrio de Friedrichshain. A la noche, lo acompañariamos en el estreno. Nos levantamos tarde tipo 11 am y Lilli ya se habia ido para su trabajo, como camarera en el restaurant hindu "Gandhi" en el centro de Braunschweig. Nos habia dejado un planito de como llegar y asi lo hicimos sin problemas. Al entrar fuimos calurosamente recibidos por el dueño, un hindu pero no de India sino de Bangladesh. Nos invito a almorzar de gentileza y puso a nuestra disposicion a 2 camareras (1 era Lilli) que nos sirvieron 3 tipos de salsas diferentes en bandejas mas todo tipo de carnes, arroz y panecillos hindues. Un manjar exquisito que nos mandamos hasta el ultimo bocado. Tambien Lilli se sento a almorzar con nosotros. Un genio el tipo, despues vino y se quedo charlando con nosotros sobre la vida y nos invito a volver cualquier dia. Grandisimo momento vivido. Volvimos con Lilli hasta el depto. y nos quedamos alli pasando los ultimos momentos con ella. Esta vez si que no volveriamos a Braunschweig, ademas ella planeaba mudarse meses despues a Munich para estudiar alli. A eso de las 5 de la tarde nos llevo para la estacion y nos despedimos largamente. Nuevamente con el Wochenende Ticket del dia domingo nos subimos a un trencito terriblemente lento que tardo 2 hs. en llegar a Rathenow, en las afueras de Berlin. Una estacion casi-fantasma, no tenia nada de nada, ni un negocio y encima hacia un frio terrible. Desde alli otro mas hasta Berlin Alexanderplatz para combinar con el subte U-Bahn, el cual no pagamos y no estaba incluido en el boleto. Pero solo fueron 3 estaciones hasta Weberwiese. Alli nos estaba esperando el gran Felix, con el cual nos reencontrabamos luego de 12 dias.

Basilea (Suiza), Lindau, Ulm y más Vaihingen

El dia martes 12 de febrero me la pase en cama todo el dia descansando, aun con algo de fiebre. Recien a la tardecita volvio Flor y nos fuimos a hacer las compras el unico supermercado de ese lado de Vaihingen, el Edeka. Compramos varias cosas pero lo mejor fueron los cereales-almohaditas de Nougat. Al dia siguiente, miercoles 13, queriamos ir a visitar la ciudad de Basilea, en Suiza. Como estabamos bastante cerca de la frontera compramos el tipico boleto Baden Württember Ticket y salimos a eso de las 9 am. Tuvimos que hacer combinacion en la ciudad de Karlsruhe y el pueblito de Offenbach para llegar a las 13.11 a la estacion Basel Bad Bahnhof, del lado germano. Sin embargo al bajar del anden al hall inmediatamente hay que cruzar el puesto fronterizo. Por supuesto que el control es bastante laxo ya que son casi paises hermanos Alemania y Suiza, aunque esta ultima no pertenece a la Union Europea. Es mas, ni nos pidieron ni dijeron nada asi que pasamos tranqui. Salimos a la calle y habia un buen solcito. Lo gracioso es que durante el viaje habiamos pasado de climas soleados extremos a niebla casi indestructible. Se ve que hubo varias subidas y bajadas. Justamente en esos dias se celebraba en Basilea el carnaval, como siempre en fechas de febrero, asi que caimos justo. Caminamos hasta una de las calles principales buscando el ruido, sin ningun tipo de mapa y encontramos los multiples carros que desfilaban por el medio de la calle. Esta todo lleno de gente, sobre todo nenes. Habia carros con gente con grandes mascaras que lanzaban golosinas a la gente chica, papel picado y frutas u hortalizas a la gente mas grande. Asi que lamentablemente ligamos mas naranjazos que chocolates. Ademas de los carros lanzantes habia tambien muchas personas disfrazadas de animales alpinos, como cabras u ovejas, que tocaban diversos instrumentos. Muy lindo el carnaval, recorrimos bastante siguiendolos y cruzando varias veces por los puentes del rio Rin. No pudimos hacernos mucha idea de la ciudad porque estaba todo copado por el carnaval y no daba para hacer una tipica recorrida turistica. Pero nos llenamos la mochila de peluchitos, frutas, verduras, chocolates y mucho papel picado. Suiza es carisimo por donde se lo mire, todo costaba minimo un 50% que en la zona alemana. Ademas manejan otra moneda, el franco suizo. Ni siquiera cambiamos plata, total no necesitabamos comprar nada ahi. Luego de 4 hs. volvimos para la estacion a tomar la misma combinacion para Vaihingen. Tuvimos una escala de algo mas de una hora en Freiburg (Friburgo) donde vimos la famosa iglesia y nos compramos un par de RitterSports porque estabamos tentados. Ya en la estacion nos encontramos con una argentina con la que compartimos el viaje hasta la combinacion en Karlsruhe. Estaba de intercambio alli por tres meses y venia de Lanus. Nos hablo ella primero porque nos escucho hablando en castellano mientras venia el tren. Buena onda. Llegamos ya de noche y le regalamos toda la verduleria a Flor, supuestamente ese dia habia empezado una de las tantas dietas que arranca ella un par de veces por semana, asi que le iban a venir bien. Luego baños, cena y a dormir bastante tarde luego de mirar un poco de tele en aleman.
El jueves 14 era el dia de San Valentin. Asi que me levante temprano y le fui a comprar a Gaby al Edeka su regalo: un paquetito de Gummy Bärchen. Yo me autoregale un exquisito RitterSport de Alpenmilch. Ese dia nos quedamos haciendo fiaca hasta el mediodia, cuando volvio Flor del jardin. Nos tocaba conocer Vaihingen, ya que solo habiamos recorrido el trayecto que une la casa con la estacion o la casa con el supermercado. Con Flor como guia, fuimos primero al Bombonsmuseum (museo de los caramelos) una fabrica que muestra como se hace un tipo de caramelo comun. Tambien hay muestras gratis de muchos tipos de caramelos y golosinas para probar. Las gordas estaban como locas manoteando por todos lados. Para disimular, Flor se compro un taper gigante de pochoclos y yo aproveche y robe una foto para el recuerdo, con la cajera! Estuvo re piola el Bombonsmuseum. Desde ahi caminamos hasta el centro del pueblito, bastante chico igual, con un par de peatonales y una plaza principal con lindas fachadas, ademas de un mini-castillito. Visitamos tambien a una amiga de ella del jardin que trabajaba en un negocio de ropas y estuvimos largo rato en una biblioteca porque ellas querian ver un libro de comidas o de deportes, no recuerdo. Despues nos caminamos todo para ir hasta otro supermercado mas alejado, donde supuestamente habia "mas variedad" quedaba recontra lejos y al final no nos decidimos bien con la compra para la cena. Volvimos luego de una terrible caminata y terminamos comprando en el Edeka! Al final cenamos fideos esa noche, tanto lio. Despues se eso las chicas se fueron a hablar con la señora dueña de casa, que se habia quedado sola, ya que el esposo se habia ido de viaje. Tenian una dura tarea: avisarle que nos ibamos a quedar 2 noches mas con Flor, y encima ya no corria la excusa de que yo seguia enfermo, convenientemente esgrimida un par de dias atras. Por suerte no hubo problemas, incluso se quedo un buen rato charlando con Gaby. Yo mientras me quede abajo, nervioso.
El viernes 15 era nuestro ultimo dia por esos lares, nos tocaba visitar algo largamente esperado por mi: las ciudades de Lindau, una isla en el medio del Lago Constanza o Bodensee, y Ulm, con la torre de iglesia mas alta del mundo. Estas ciudades aparecian en un viejo libro de las clases de aleman de la primaria del Instituto Ballester, el famoso "Wer? Wie? Was?". Me habian quedado grabadas para siempre en la memoria y pude sacarme la espina de conocerlas. Ademas, despues de tantas clases de geografia dale que dale con el lago Bodensee... no se, habia que verlo. Como siempre sacamos el boleto para andar por toda la provincia con los trenes de cercanias y salimos sobre las nueve de la matina. De Vaihingen combinamos en Stuttgart para llegar a Lindau a las 12 y media del mediodia. Estaba recontra nublado y habia mucha niebla. Aun asi nos fuimos a la bahia del puerto, donde se unen los muros que finalizan en el faro y el leon, marcando la entrada. Seguramente la vista debe ser preciosa en un dia calido y de sol radiante. Luego callejeamos largo rato por la isla de Lindau, aunque es bastante chiquita. La estacion es tambien parte del sistema ferroviario austriaco, ya que la ciudad mas proxima, Bregenz, esta ya en la zona de Austria, al otro lado del mapa. Desde Lindau nos tomamos un tren regional directo a Ulm Hauptbahnhof. Esta vez era el turno de Gaby de sentirse mal, estaba afiebrada y con dolor de cabeza. Al salir de la estacion enseguida domina la escena la impresionante torre el Ulmer Münster. No hay forma de encajarla en una foto, siempre queda una parte cortada. Estuvimos un rato admirandola desde la plaza centrica de Ulm y despues fuimos a hacer unas compras en un Plus de la peatonal para tener algo para el viaje del dia siguiente, ya nos ibamos de la casa de Flor. Justo nos dio antojo de comer algun tipo de Brötchen (pancitos) de esos de las multiples panaderias que hay por todos lados en cualquier ciudad "tipo" alemana. Nos decidimos por unos que vendian en la estacion, con queso derretido a un coste de €0,95 cada uno, eran enormes. Los comimos ya en el tren de vuelta camino a Vaihingen. Parada en Stuttgart para combinar mediante, llegamos a la casa para pasar alli la ultima noche, previo cena de despedida con Flor, que no queria que nos fueramos. Pero ya tocaba moverse, al dia siguiente nos iriamos para el norte, parando en Frankfurt am Main y en Colonia (Köln) para llegar de noche a lo de Lilli nuevamente en Braunschweig y verla un dia mas.

Llegada a Vaihingen + Heidelberg

La entrada a Alemania era solo la primera mitad del largo viaje para unir Cracovia con Stuttgart. Ya en Görlitz, ciudad natal de Albert Einstein, compramos un ticket llamado "Schönes Wochenende Ticket" (buen fin de semana, en aleman) que nos costo €35 entre los 2 (vale hasta para 5 personas a la vez) Al ser domingo teniamos derecho con este boleto a recorrer todo Alemania en los trenes mas lentos (regionales o express) durante todo el dia. Eran las 8.36 am y teniamos que llegar a Vaihingen, atravesando completamente el pais de este a sudoeste. Como solo podiamos usar los trenes mas lentos, no existia trayecto directo sino que debimos cambiar 3 veces de tren. Primero nos compramos unas obleas de nougat porque habia mucha hambre. Despues, nos subimos a un Regional Express que tardo 1 hora en llegar a Dresden. Alli teniamos 6 minutos para cambiar de anden y conectar con otro RE que demoro mas de 4 horitas en llegar a Nürnberg. En esta ciudad famosa por los juicios a los mas altos circulos nazis estuvimos solo 18 minutos. Los suficientes como para comprarnos unas croissants y una botellita de agua pagada a precio de diamante (€1,75) Un robo atroz pero no aguantabamos mas el hambre y la sed que nos azotaba en un dia particularmente caluroso (comparado con las temperaturas que veniamos sintiendo durante el viaje) De Nürnberg otro tren lenteja hasta Stuttgart. Llegamos a las 5.18 pm. y teniamos que esperar 1 horita clavada. Aprovechamos para caminar por la peatonal durante los ultimos instantes de luz y vimos el Schlossplatz donde convergen los 2 castillos, el Nuevo y el Viejo. Volvimos para la estacion a tomar el ultimo tren que nos dejaria a las 18.49 en Vaihingen (Enz), destino final. Ya era de noche y no habia un alma en la estacion. Pele una monedita de 10 centavos de euro y llamamos a Florencia Gavelio, nuestra futura benefactora durante las proximas 6 noches. Paso a buscarnos breves minutos despues con un Rittersport sabor Nougat de regalo. Lo gracioso es que no la habia visto en todo el 2007 y justo la veia en Alemania. Caminamos por un camino rarisimo hasta la casa donde ella vive. Ella estaba haciendo una pasantia en un jardin de infantes de Vaihingen (estudia para maestra jardinera) y vivia con una familia en la parte de abajo de la casa, tenia su cocina, habitacion y baño. Nos hizo un huequito y nos instalamos. Ella le habia dicho a la señora dueña de la casa que nos quedabamos 2 o 3 dias, pero al final fueron 5 dias y 6 noches. Esa noche cocimamos unos fideitos bastante buenos y nos quedamos charlando de varios temas pero sin duda lo mas importante para mi era calcular la hora exacta en la cual estaba terminando el partido debut de Boca en el campeonato argentino. A esa hora llame a mi casa y me entere del resultado final (1-1 en Rosario) Como habia una gran cama dormimos los 3 juntos, entrabamos bien.

Al otro dia Flor se tenia que ir al jardin temprano porque era lunes. Nosotros salimos con ella pero nos fuimos para la estacion a ver para donde encarabamos. Nuestra base es la casa de Flor en Vaihingen pero en la zona en la que estabamos teniamos muchisimas alternativas para hacer excursiones durante el dia: Heidelberg al norte, Calw en el medio de la Selva Negra, las ciudades del lago Bodensee, cruzar a Basilea en Suiza, etc. Decidimos ir ese dia a Heidelberg. Compramos el tipico boleto para viajar en trenes lentos por toda la provincia de Baden Württemberg durante todo el dia para hasta 5 personas (€27) y salimos. Habia por suerte un tren directo que nos dejo luego de algo mas de 2 horas en la estacion Heidelberg Hauptbahnhof. La estacion queda algo lejos del centro urbano de esta hermosa ciudad. Asi que comenzamos la marcha, que se fue haciendo algo aspera ya que hay una cuesta empinadisima que justamente tomamos para llegar al Castillo, famoso por su barril. Este es la atraccion principal de la ciudad y desde esta colina se tiene una vista maravillosa de toda la ciudad pero sobre todo del rio Neckar y el puente de Carlos Teodoro. Bajamos por otro camino y nos internamos en el centro historico de la ciudad. Heidelberg es famosa tambien por su ambiente estudiantil ya que en ella funciona una de las universidades mas antiguas del pais. Era un dia precioso con sol radiante y una alta temperatura (17ºC) por lo que todo invitaba a disfutar y caminar por las callecitas. Habia muchisimas cervecerias con clientes tomando en las mesitas de la vereda. Caminamos hasta el puente y lo cruzamos. Al otro lado arrancaba la subida hacia otra colina por un camino muy conocido llamado Camino de los Filosofos o Philosofenweg. Es una subida matadora por un pasillito de piedra de un escaso metro de largo. Llegamos re chivados arriba, para tener otra vista espectacular de la ciudad y del rio Neckar. Nos quedamos un buen rato sentaditos comiendo algo de fruta que habiamos llevado un poco para admirar y otro poco para recuperar las fuerzas. Luego iniciamos el descenso por el mismo camino, cruzando nuevamente el puente para seguir callejeando un rato mas por las peatonales. Sacamos varias fotos de la Iglesia del Espiritu Santo. Lamentablemente el terrible frio que pasamos en el viaje desde Polonia sumados quiza al trajin acumulado en aquellos casi 2 meses de viaje que llevabamos me hizo enfermar. Me sentia afiebrado y muy debil asi que tuvimos que volvernos cuando todavia quedaba algo de luz ya para la estacion. Definitivamente me quedo la impresion de que Heidelberg es la ciudad mas linda que conozco de Alemania. Volvimos a Vaihingen y Flor todavia no habia vuelto del trabajo, por lo que tuvimos que darnos a conocer ante la dueña de la casa para que nos deje pasar porque yo queria acostarme. Creo que le caimos bien pero igualmente no alargamos mucho la balbuceante charla en aleman. Mas tarde volvio Flor y las chicas cocinaron algo mientras yo descansaba. Me habian salido ademas unas ronchas de dudoso aspecto, que con los dias se fueron propagando o reproduciendo. Picaban como loco. Nos fuimos a dormir tempranito, luego de una larga charla y un Rittersport de Yogur que nos clavamos los 3 acostados.

Polonia (Cracovia y Oświęcim)

El viaje de Varsovia a Cracovia no tuvo nada significativo para destacar, unicamente la activa presencia de un borracho que entraba y salia del baño constantemente. Al llegar a la estacion central de Krakau (Krakow Glowny) nos dispusimos a sacar los futuros tickets que necesitabamos. Uno para ir el dia siguiente a la pequeña localidad de Oświęcim, a 40 kms. y completamente intrascendente si no fuera porque en ella se encuentran los campos de concentracion mas famosos de la epoca nazi (Auschwitz y Birkenau) El otro para partir de Cracovia el dia 9 de febrero a la noche en direccion a Alemania, a la primera localidad luego de pasar la frontera, la ciudad de Görlitz. Para ello debimos emplear una vez mas la tecnica de anotar en un papelito el destino, fecha y hora deseada y confiar en los dotes de deduccion de la monolingüe empleada de turno. Para Oświęcim costaba 22 Zt. (poco mas de €6) cada uno, ida y vuelta. El boleto a Görlitz costaba 64 Zt. (€18) cada uno e incluia una escala en la ciudad de Wroclaw entre las 3 y las 5.16 de la mañana. Conseguimos ambos boletos y salimos de la estacion. Cracovia es una ciudad muy chiquitita, al salir hay un pasaje subterraneo que conecta la estacion con la entrada al Planty. Esto vendria a ser como una "libustrina gigantante" que rodea al casco antiguo de Cracovia. La calle Florianska es la principal, conectando el Barbican con la Plaza Central o Market Square. Al sur del nucleo urbano se encuentra el Castillo Wawel y mas al sur todavia, el barrio judio de Kazimierz. Nos rebotaron en 2 hostels y recien pudimos ubicarnos en el Atlantis, que costaba 31,60 Zt. (casi €9) por persona por noche, sin desayuno pero con acceso gratuito a la unica pc que habitaba la humilde recepcion. Bastante aspero el lugar, un edificio frio y antiguo, algo alejado del centro pero tampoco tanto, unas 10 cuadritas. Ese dia recorrimos un ratito la plaza central, donde esta el mercado antiguo color amarillento justo en el medio. Tambien esta alli la famosa iglesia de Santa Maria, con sus 2 torres diferentes, supuestamente porque 2 hermanos construyeron una cada una e iban rivalizando para ver cual salia mejor y bueno, las hicieron diferentes y no simetricas. Enseguida oscurecio, pero encontramos un Tesco enorme en la estacion donde nos aprovisionamos para los siguientes 3 dias. Volvimos al hostel para bañarnos e ir a dormir, pero terminamos charlando con una española que recien llegaba y un ingles que nos presto su guia Lonely Planet de Europa.
El 8 de febrero amanecio nubladisimo, justo el mejor clima para visitar los campos de Auschwitz, uno de los tantos campos diseminados por toda Europa donde el regimen nazi encerraba a personas de etnia judia de diversas nacionalidades para hacerlos trabajar forzosamente, experimentar cientificamente con ellos y, en su gran mayoria, exterminarlos, durante el triste fenomeno conocido como Holocausto. Caminamos hasta la estacion y nos tomamos el rustiquisimo tren que nos llevaria a Oświęcim, tardando hora y media en completar el recorrido. Los vagones crujian a cada movimiento y parecia que fueran a desarmarse. Las puertas golpeaban con gran ruido en cada estacion al cerrarse. Y encima no habia nadie, ibamos practicamente solos. Bastante tetrico. Llegamos y entramos a caminar guiandonos solo por la intuicion. Enseguida encontramos un grupito de gente que iba caminando unos 100 metros por delante nuestro. Los seguimos y nos guiaron hasta la puerta del campo mas pequeño (con su barrera y la frase forjada en hierro de "Arbeit macht frei" o "el trabajo los hara libres") y ahora museo, Auschwitz. Ese era el centro administrativo de todo el complejo gigantesco que se dividia en Auschwitz I, Auschwitz II (Birkenau, el campo gigantesco de exterminio y Auschwitz III, campo de trabajo. Por supuesto no hay coste de entrada, ya que el mantenimiento del museo y las ruinas de los campos son financiados por el gobierno aleman y ONG's. En el museo hay muchas salas con fotos, recortes de periodicos, representaciones de la vida de los prisioneros en ese lugar. Luego recorrimos los edificios donde habia muestras de objetos encontrados, toneladas de cabellos de los prisioneros y las fotos de todos y cada uno de ellos. Tambien hay varias placas de documentacion de tipos de castigos o de detenciones por mala conducta. Se exhibe un video, pero no lo vimos. Todo el campo esta rodeado por una alambrada inexpugnable, en su momento electrificada. Salimos de ese antro de horror y caminamos los 3 kms. que lo separan del campo de exterminio de Birkenau, siguiendo la via ferrea. Birkenau no es mas que un simple edificio de entrada, luego una via de tren que llega hasta el fondo de un gigantesco campo, donde estaban las camaras de gas y a los costados de la via, barracas, donde se mantenia cautivos a los prisioneros que no se exterminaban inmediatamente. La gran mayoria de ellos simplemente eran bajados del tren, despojados de sus ropas, metidos en las camaras donde se liberaba el gas letal Zyklon B y luego se procedia a la quema de los cuerpos, no sin antes arrancarle cualquier objeto de oro que poseyeran los cuerpos. Para engañarlos se les decia que tenian que "ducharse" para una desinfeccion general. Todo bastante parecido a la representacion que se hace en la pelicula La Vida es Bella. Las camaras de gas estan demolidas, en un intento de los nazis por ocultar sus procedimientos cuando vieron que se les venia la noche. Por todos lados hay carteles con fotos de la epoca, mostrando hordas de gente descendiendo de los infames trenes de la muerte. Luego de ver todo eso ni ganas nos quedo de ver como eran las barracas donde se mantenia cautivos a los hombres a los que aun les quedaba algo de fuerza, por lo que se decidia no matarlos para utilizarlos como mano de obra hasta agotar sus energias. Retomamos el camino hasta la estacion de Oświęcim parando antes en un Lidl, donde compramos morfi para hacernos unos sanguchitos. En toda esa zona habia un eterno olor a quemado, como si todavia funcionaran los hornos nazis y el olor no fuera a irse jamas. Realmente un lugar horrible pero necesario de visitar. Mientras volviamos a Cracovia en el tren se hizo de noche, por lo que nada mas hicimos ese dia.
El 9 de febrero nos tocaba recorrer el casco medieval de la ciudad. Arrancamos con la colina del castillo de Wawel, al cual no entramos. Al lado del mismo se encuentran las catedrales de San Wenceslao y San Estanislao, formando una trilogia preciosa de construcciones. Descendimos y encaramos para la Plaza principal, ingresando a la iglesia de Santa Maria. A cada hora, desde lo alto de la torre izquierda de la iglesia, se asoma un trompetista que hace sonar su instrumento repetidas veces para luego saludar al publico. Estuvimos un largo rato mirando la vida pasar desde un banco de la plaza, es gigantesca. Luego almorzamos en un Mc. Donald's, mientras esperabamos que se cargasen las pilas de la camara. Despues estuvimos largo rato caminando ida y vuelta por la calle Florianska, peatonal y centro comercial a la vez. Luego de la caida del sol nos fuimos para la estacion a comprar algo de pan para completar los viveres para pasar la noche y quemamos el resto del tiempo hasta que viniese el tren buscando moneditas por los suelos de un shopping. A las 21.53 llego el tren. Subimos y nos acostamos en un compartimiento cualquiera. Era bastante mugroso, pero dormimos hasta las 2 am, cuando paso el chancho a picar el boleto. Durante la noche mucha gente intento entrar a nuestra cabinita, pero al vernos acostados ocupando todos los espacios se iba. A las 3 de la mañana llegamos a Wroclaw. La sensacion termica al salir del tren calentito era de -50ºC. Terrible frio, todo oscuro y mas de 2 hs. y cuarto de espera por delante... Nos fuimos para el hall de la estacion. Parecia una pelicula de terror, de esas de zombies. Muchisima gente, la mayoria borrachos o en visperas de. Algunos policias, repartiendo palos cada tanto. Volaban botellas y copas, vidrios en el suelo. Gente tirada durmiendo en cualquier parte. Nos sentamos en unas escaleritas mientras temblabamos de frio y esperamos. Se hizo realmente eterno. 5 y 10 vino el tren que nos iba a llevar hasta la frontera con Alemania. Para describir el nivel de aspereza, solo digo que el tren a Auschwitz no tenia nada que envidiarle. Una mugre total, un ruido increible hacia. Igualmente nos acostamos y nos dormimos en nuestro compartimiento, siendo desperados por el inspector de boletos ¡2 veces! y luego por los de migraciones polacos. Estuvieron un buen rato cuchicheando entre ellos cuando les mostramos el pasaporte argentino. Se fueron, al rato volvieron y despertaron a Gaby de mala forma. Les hago un gesto como para que se tranquilicen y le patean suvemente un pie a Gaby mientras en aleman nos dicen que nos se pueden apoyar los pies en los asientos. Despues se van y vienen los oficiales alemanes, unos dulces en comparacion con los polacos. Finalmente llegamos a la ultima estacion polaca, Zgorzelec, para luego cruzar el puente que conecta con Görlitz. Luego de esa larga noche eterna ver los carteles en aleman y la infraestructura promedio de la estacion alemana de la Deutsche Bahn fue para nosotros como llegar al paraiso. Era 10 de febrero y reingresabamos a territorio germano.