Atenas, Grecia (1era. parte)

Esa noche nos quedamos charlando un buen rato con Ioannis sobre la vida. Luego llame a mi casa para avisar de nuestra llegada y nos fuimos a dormir. El señor nos prestaba su cuarto y se iba a dormir a un sofa cama en el living del penthouse, que consistia en 2 pisos; living y cocina en el primero, dos cuartos y el baño en el segundo. Su compañero de casa se llamaba Dimitris, pero esa noche no estaba. Nos despertamos a eso de las 9 am. Ioannis nos llevo a desayunar a un local llamado Everest, es una cadena que esta en varios puntos de la ciudad y se dedica a vender sanguches, bocados dulces y bebidas frias o calientes. Alli comi por primera vez algo que se haria comun en esos dias en Grecia: un croissant cuadrado relleno con chocolate. Luego nos fuimos para el centro, ya que ese dia el griego no trabajaba. Nos llevo a la zona de Monastiraki, la peatonal del centro de Atenas y a Plaka, la zona que rodea al sector conocido como Acropolis, la antigua ciudad-estado griega. Vimos las columnas de Zeus y el viejo estadio olimpico de Panathinaiko, construido para celebrar los primeros Juegos Olimpicos de la era moderna, en 1896. En las cercanias aparece la plaza principal de Atenas llamada Syntagma, enfrente del Parlamento. Al otro lado de la Plaza se alza la Universidad de Atenas, con una fachada espectacular. No nos detuvimos mucho en ningun lado porque de igual forma ya ibamos a volver otro dia nosotros solos. Habia muchisima gente por la zona ese dia y hacia bastante calor. Mientras iba charlando con Ioannis de futbol (habla español) el criticaba a Riquelme y decia que no lo conocia nadie en Europa. Justo pasamos por un negocio de esos a la calle que vende remeras de futbol y habia una de Argentina... me doy vuelta y atras tenia el "10" con el apellido de Roman... como es que nadie lo conoce? Desde alli nos fuimos a la zona del puerto de Castella, que queda antes que el mas famoso de todos los puertos griegos, el Pireo, de donde salen los cruceros a las islas. En una zona residencial llena de subidas y bajadas que a pie habrian resultado imposibles, nos sentamos a comer en un restaurante con mesas a la calle. Comimos todo tipo de alimentos marinos (cangrejo, rabas, langosta, moluscos), queso griego de cabra y todo regado con vino, riquisimo. A la tarde fuimos a tomar uno de los tantos frappes griegos que tomarian Gaby y Ioannis en esos dias (a mi no me gusta el cafe) en una confiteria de Castella. Luego volvimos para la casa, donde nos esperaba Dimitris, emocionado porque su nueva laptop agarraba señal wi-fi de la casa del vecino. Cenamos unas pizzas de Pizza Hut mientras mirabamos el Hombre Araña en ingles con subtitulos griegos.
El dia martes 11 de marzo paramos a comprar unas facturas y un par de leches chocolatadas en una panaderia y luego Ioannis nos dejo el lado del estadio Panathinaiko de camino a su trabajo. Arrancamos alli un breve circuito matutino, pasando por el Parlamento Helenico, que en su base tiene a la tumba del soldado desconocido griego. Alli presenciamos la ceremonia del cambio de guardia, con movimientos robotescos por parte de los guardianes. Luego de la danza los nuevos custodias se plantaron a los lados de la tumba, dispuestos a quedarse alli parados durante las siguientes 6 horas, sin siquiera poder pestañar (en serio) Nosotros, felices de poder movernos, nos fuimos de alli en direccion a Plaka (el barrio antiguo) y buscamos con ansias el camino para el ascenso a la Acropolis. Encontramos uno, pero con muchas curvas, esta claro que no era el principal, pero llegamos. La entrada al recinto nos costo 12 euros por cabeza. Lo primero que vimos fue el templo de Atenea Nike, luego de atravesarlo salimos a la parte de atras del famoso Partenon, el cual estaba todo rodeado de gruas, ya que lo estan restaurando. Sacamos muchisimas fotos, fuimos al baño y tomamos agua de nuestra botellita. Luego nos fuimos para el lado del Erecteion y lo llenamos de fotos tambien. Nos quedamos un rato sentados mirando nuevamente al Partenon griego... gigantesco. Luego fuimos al teatro de Dionisio, lugar donde muchos autores famosos estrenaron sus comedias. Despues de un rato bajamos y anduvimos un largo tiempo por Monastiraki entre negocios y bares. Comimos algo en el Everest de plaza Syntagma y nos conectamos a Internet gratis en un negocio de electronica que tenia pc's para el publico. Luego nos volvimos en tranvia hasta Voula, tardo 1 hora. Queriamos ir a jugar al basquet en la canchita publica de un colegio a un par de cuadras de la casa, pero estaba ocupado asi que habiamos vuelto antes del centro sin sentido... Nos quedamos viendo tele hasta que volvio Ioannis. Nos compramos para la cena unas donut's en el Dunkin' Donuts del centro de Voula, que parece un shopping a cielo abierto.
El miercoles 12 nos levantamos tarde asi que ni desayunamos. Con Ioannis fuimos hasta una confiteria en el puerto de Castella donde ellos se tomaron unos frappes de chocolate y yo una soda con hielo. Luego nos llevo hasta el cabo de Sunion, donde esta el templo de Poseidon. Segun Wikipedia, concordante con la version que nos dio Ioannis: "El cabo Sunión era, según la leyenda, el lugar donde Egeo se habría lanzado al mar. Su hijo Teseo había convenido con él que si salía victorioso de su combate con el Minotauro, izaría velas blancas en su barco, mientras que si moría, la tripulación debería dejar en el barco las velas negras en el mástil. Egeo vio llegar a lo lejos el barco ennarbolando grandes velas negras, porque Teseo había olvidado izar las blancas, y desesperado se tiró de lo alto de las rocas al mar. De él proviene el nombre del Mar Egeo." El lugar queda a 65 kms. de Atenas. Recorrimos un rato esa zona pero sin subir hasta los templos y luego nos volvimos hasta el campo de entrenamiento de las divisiones inferiores del equipo de futbol ateniense Panathinaikos, donde Ioannis trabaja como entrenador de la Rerseva. Vimos el entrenamiento pero desde un lugar algo alejado y con un poco de frio. De alli nos fuimos a cenar a un restoran en la zona norte de la ciudad donde comimos pitas (parecidas al kebap turco) y donde fuimos acompañados por el primo del griego. Luego nos encontramos con Dimitris en un bar de Voula, donde tomamos algo mientras veiamos al Inter quedar eliminado de la Champions League.

Estambul

Amanecimos el dia 7 de marzo luego de un terrible concierto de ronquidos protagonizados estelarmente por nuestro compañero de cuarto, un empleado del hostel turco. Varias veces fue despertado a cachetazo limpio por otro empleado (resulta que los tipos duermen en las habitaciones con los fellow guests) La primera accion fue ir directo a la computadora del hostel a comprobar como Boca le habia ganado al Atlas de Guadalajara por 3-0 por la Copa Libertadores. Luego, a desayunar: tostaditas, huevo duro, queso, algo de mermelada y te con leche, servido por nuestro compañero de habitacion. Salimos a la calle a eso de las 9 am. y caminamos las 3-4 cuadritas que nos separaban de la entrada de la mezquita/iglesia/museo de Santa Sofia. La entrada nos costo unas 10 liras turcas por barba. Por dentro impresionante la cosa esa: frescos de imagenes cristianas, medallones gigantes con inscripciones en la ex escritura turca (parecida a la actual arabe, hoy dia el turco se escribe en caracteres "normales") Estuvimos un buen rato. Al salir nos dirigimos al Palacio Topkapi, ex centro del Imperio Otomano. No visitamos su famoso haren, de hecho ni siquiera entramos al Palacio per se, simplemente paseamos por sus jardines. La entrada era bastante cara. Desde alli se tienen buenas vistas de Santa Sofia y de la Mezquita Azul. Luego remontamos la ciudad siguiendo la linea del unico tranvia electrico, por cierto muy moderno, en direccion oeste, para luego girar al norte, siempre en busqueda de la mezquita de Süleymaniye, la segunda mas grande de la ciudad y tambien de la epoca otomana. Costaron bastante las subidas. Era viernes, dia sagrado para los musulmanes, asi que muchos se juntaban para rezar en la calle, descalzos, sobre verdes alfombras y por supuesto orientados hacia La Meca. Cuando por fin llegamos, era la hora del rezo, asi que tuvimos que esperar a que terminen la ceremonia, ya que los turistas no podiamos entrar durante la misma. Al finalizar, llego nuestro turno de entrar, por supuesto sin calzado. Por dentro era bastante chica, nada que ver con la Azul. Pero tenia unos jardines muy buenos. Retomamos el camino al centro y de pasada nos clavamos un terrible Kebap, esta vez de pollo y que venia con un yogurt natural, para tirarle adentro del sandwich, exquisito. A la tarde nos toco recorrer una vez mas el Grand Bazaar esta vez el sector externo que hacia recordar muchisimo por su parecido al zoco mas famoso de El Cairo. Al caer el sol nos fuimos para la plaza de las 2 mezquitas para oir el acostumbrado duelo de muecines desafiandose con sus canticos para atraer a los musulmanes a efectuar el anteultimo rezo del dia. Cenamos un kebap en una calle cercana al Cuerno de Oro, 1,25 liras turcas cada uno. Despues de eso nos fuimos al Starbucks de la calle del tranvia, Gaby se clavo un capuccino y yo 2 brownies... que nivel.
El 8 de marzo era nuestro ultimo dia en Estambul. Amanecimos a eso de las 8 y desayunamos en el hostel. Ese dia queriamos cruzar al lado asiatico de Estambul, por lo que debiamos sortear el significativo obstaculo que representa el Estrecho del Bosforo, divisor de la ciudad y a su vez de los continentes de Europa y Asia. Hay 2 formas de cruzarlo: en ferry o en auto a traves del puente de Estambul. Nosotros queriamos cruzar el puente de mas de 1 km a pie, por lo que teniamos que llegar a su base, en la zona norte de la zona de Galata, al otro lado del Cuerno de Oro. Arrancamos la caminata primero hacia el puente de Galata, cruzandolo y bordeando el Bósforo aprox. 5-7 kms. En el camino pasamos por varios lugares de interes turistico: el palacio Dolmabahçe, la cancha del Besiktas (uno de los 3 equipos de futbol mas importantes de la ciudad, junto al Galatasaray y el Fehrenbaçe), una terminal de ferrys y varias plazas y parques publicos realmente hermosos. Finalmente llegamos a la base del puente para anoticiarnos de que esta prohibido el cruce peatonal, para evitar suicidios, segun el cartel. Asi que tuvimos que volvernos hasta la terminal de ferry para tomarnos uno, que nos costo 1,60 liras turcas por persona. Cruzar el Bosforo en ferry estuvo entre las cosas mas lindas de Estambul. El agua es de un color turquesa brillante, el dia era soleado, caluroso, ni una nube... todo perfecto, el viento, todo. Aproximadamente 20' despues estabamos ya del lado asiatico de la ciudad. Aprovechamos para comernos ahi mismo un kebap de cordero. Dimos un par de vueltas pero sin alejarnos mucho de la zona costera y finalmente volvimos en un ferry hasta el centro de Estambul, que demoro 15 minutos. Iba repleto, hasta la manija, de hecho, viajamos parados y contra una baranda. Para tomar los ferrys hay que sacar una monedita tipo cospel y pasar por unos molinetes que hacen un sonido parecido al de los fichines de la costa argentina. Ya estaba cayendo el sol por detras de la torre de Galata. Nos fuimos a hacer algunas compras para la noche en el tren en un Dia %... si, en Estambul. Agua, bananas, yogurt... no mucho mas. Volvimos a buscar las mochilas al hostel y nos dejaron quedarnos un rato en Internet y usar la ducha. Aprovechamos porque no nos ibamos a bañar por un par de dias. Luego nos fuimos a la estacion de Istanbul Sirkeci. A las 8:30 pm. salia nuestro tren Dostluk Express con destino a Thessaloniki, Grecia. Nos recibio el mismo guarda y el mismo encargado del tren, eran los mismos que iban y venian cada 3 dias. Luego de armarnos las cuchetas y dejar el agua en la heladerita nos fuimos a dormir rapidito.
A las 3 am. del dia 9 de marzo de 2008 nos desperaron los oficiales de inmigraciones turcos y griegos tocando insistentemente la puerta del compartimiento del tren. Estabamos cruzando la frontera turca y adentrandonos en la ciudad griega de Phytio. Aplicaron los correspondientes sellos y a seguir durmiendo. Amanecimos a eso de las 9 am, creyendo que estabamos a punto de llegar a Tesalonica, pero resulto que llegaron las 10, las 10:30... y nada. Fui a preguntarle al tipo y parecia que el señor se habia olvidado el ingles con el que nos recibio, porque me contestaba todo en turco/griego. Segun lo que entendi, llevabamos 8 horas de demora porque el tren se habia detenido en la frontera, ya que habian encontrado drogas (?) No tengo recuerdo de que el tren haya estado parado durante 8 horas... muy raro. La cuestion es que el tren siguio andando y andando durante horas y horas y se veia todo el tiempo un relieve montañoso... no tenia idea de por donde ibamos ni cuanto faltaba y nadie nos sabia explicar a que hora llegariamos. La unica certeza era que el tren era el correcto y que estabamos en Grecia porque los carteles de las estaciones en las que se iba deteniendo eran en griego. La unica referencia eran los cartelitos de cuenta regresiva de kms. que, calculaba yo, terminaban en Tesalonica. Finalmente fue asi, terminamos llegando a las 4 de la tarde, cuando deberiamos haber llegado a las 9 am. Increible, lo gracioso es que el resto de los pasajeros ni se inmuto, ni una queja, nada... A nosotros nos esperaban para el mediodia en Atenas y todavia nos quedaban 6 hs. y media de tren. Es mas no sabiamos ni los horarios de los trenes. Por suerte apenas bajamos fui a la oficina de venta de tickets y pedi dos para el proximo tren que saliera para Atenas. Resulto que salia uno en media hora asi que lo compre de inmediato. Llegariamos a las estacion Larissis de Atenas a las 23.30 hs. Como estabamos famelicos pero tampoco habia mucha oferta gastronomica, nos aprovechamos de los bajos precios de la Grecia continental (comparados con Europa Occidental) y nos compramos unos panecillos en forma de aro con semillas de sesamo y 2 paquetes enormes de galletitas, junto a un botellon de agua, por supuesto. Subimos al Intercity con destino a Atenas, que partio con 10 minutitos de demora. Durante el viaje se hizo de noche totalmente, mientras parabamos en todos lados, incluso llegamos a ver villas miserias por la ventanilla, en las afueras de la ciudad de Larissa. Llegamos a las 11 y media a Atenas, ya hartos de andar en tren, muy fastidiosos. Combinamos con el metro ateniense hasta salir enfrente al Parlamento y Plaza Syntagma. Nos quedaba aun 1 hora y pico de viaje en tram hasta las afueras, en Voula, donde vive nuestro anfitrion Ionnis Grammos. Nos resignamos a seguir sobre ruedas y subimos al tram. A la 1:15 am estabamos entrando a la casa de Ioannis muertos de cansancio y sin saber aun como habia salido Boca-Independiente... (fue 1-1)