Amanecimos en el hostal Vilama y luego de apurar rapidamente el equipaje salimos en direccion a la agencia Pamela Tours. Alli aguardamos la llegada de los demas integrantes mientras desayunabamos algun Nesquik con pancitos comprados en un kiosco. Finalmente arrancamos el tour, siendo en total 10 personas. Papa, Gaby, los 2 chicos chilenos, una pareja de brasileños, un aleman trotamundos, un español charlatan, un ingles y yo. Luego de cruzar a territorio boliviano atravesando la frontera de Hito Cajon, a 5000 mts. de altura y con nieve en nuestros pies, nos dividimos en 2 grupos. Cada grupo iria en una Toyota Landcruiser con un conductor y una cocinera-ayudanta.
Nuestro grupo quedo formado por los chilenos Andrea y Juan, papa, Gaby, el aleman Rudolph y yo. Al momento de presentar pasaportes y pagar la "tasa de entrada" a Bolivia (curro total), Gaby comenzo a sentirse mal (por la altura) y casi se nos desmaya, tuvo que sentarse en un banquito y poner la cabeza entre sus piernas para recuperarse un toque. Comenzamos el camino adentrandonos en el Parque Nacional Eduardo Avaroa, ya en territorio boliviano, donde veriamos durante ese primer dia varias lagunas, todas rodeadas de un pasaje imponente, sobre todo por lo arido, el desierto de Dali, con rocas de formas extrañas, algunos geisers y unas termas, a las cuales pudimos meternos. El agua estaba a 40º y era realmente plancero debido al frio que hacia a esa altura. Lo malo era que provocaba una baja de presion y bueno, Gaby no pudo meterse porque se sentia bastante mal ese dia. Por suerte ni a papa ni a mi nos afecto la altura, solo un leve cansancio ante el minimo esfuerzo fisico.
Luego de las termas almorzamos unas salchichas con pure, preparadas por nuestra cocinera boliviana Marlene, nativa de Uyuni. Seguimos viaje, con paisajes cada vez mas increibles, hasta que a media tarde llegamos al primer refugio, donde pasariamos la primer noche. Era bastante aspero el tema, habia un viento terrible que sacudia todas las ventanas.

El lugar parecia una especie de colegio, con un par de cuartos medio destartalados y un baño puesto asi nomas. Habia un gran tonel de agua para sacar con un balde y utilizarla para las necesidades basicas: lavado de dientes, evacuacion de inodoros, etc. Inmediatamente copamos una mesa y arranco la mateada. Luego vino la merienda-cena: carne asada y papas con platanos fritos. Exquisito. Nos quedamos leyendo y charlando con los de nuestro grupo, de a poco conociendonos. En la otra mesa se junto el otro grupo, con el español a la cabeza de todas las conversaciones habidas y por haber. Un personaje total el tipo. De entrada se aparecio con una musculosa celeste que no se cambio en todo el viaje, a pesar del frio causado por la altitud. Tampoco paro de hablar un segundo. Habia tambien un grupito de chicas argentinas que venian haciendo el tour en el sentido opuesto, desde Uyuni. A la hora de dormir hubo que combatir un frio feroz, utilizando cualquier cosa a mano para taparnos. Realmente dormimos poco y muy mal, pero no quedaba otra... De fondo, se seguia escuchando al español deleitando a su grupito con su dialectica.
